Territorios con energía construyendo paz para nación, memorias de la Segunda Asamblea Nacional por la Paz







10 asambleas regionales, 50 asambleas preparativas subregionales y/o departamentales. 52 eventos subregionales y 13 regionales. También foros, conversatorios y otras iniciativas de reflexión. 

Asistencia de 10.800 pobladores (entre los que me incluyo en Medellín) 


La primera asamblea nacional por la paz se llevó a cabo en 1996, gracias a fuertes movilizaciones sindicales en Ecopetrol. Luego vendrían años más aciagos: el auge del paramilitarismo, el genocidio de la UP, el fallido proceso de Paz entre el gobierno de Andrés Pastrana y la guerrilla de las FARC, el ascenso de Álvaro Uribe al poder en 2002 y el gran charco de sangre en el cual nadó Colombia hasta el año 2012 cuando Juan Manuel Santos, nieto de Eduardo Santos, y ahora nuevo presidente desde 2010, se sentara a conversar un acuerdo de paz para poner fin a la guerra civil más larga del continente.

En 2014 se celebró por fin la Segunda Asamblea Nacional por la Paz. Mientras tanto la guerrilla de las FARC-EP y delegados del Gobierno discutían en la Habana – Cuba, el fin del conflicto, y los más utópicos también desearían que el fin de las causas del conflicto, de la no reconocida guerra civil. Ahora en 2018 sabemos que se ha llegado a un acuerdo, simbólicamente firmado en la ciudad de Cartagena, aquella misma donde el general Bolívar se negara a luchar contra soldados amigos amotinados. El voluminoso documento de los acuerdos está fácilmente disponible en internet. La realidad de su materialización es incierta. Si la guerrilla optó por rendirse y confiar en su histórico enemigo, es un asunto que nos lo develará el futuro, al cual esperamos asistir, por supuesto.

La Asamblea es un proceso constituyente, también se inscribe dentro de los múltiples procesos de asambleas constituyentes que se han venido realizado en Colombia desde la última década, todas por supuesto al margen del Gobierno central, y diríamos que cuestionando sus decisiones en cuanto al manejo de los recursos naturales y la grave crisis de derechos humanos que se extiende por todo el territorio nacional. El proceso constituyente tiene vocación de poder, esto es poder cambiar la realidad política y económica que impera en Colombia desde el último siglo y medio, sabiendo además que nuestra república tiene apenas dos siglos de existencia.

El tema de los recursos energéticos es de capital importancia: petróleo, carbón, gas natural, agua. Un pequeño grupo de oligarcas acapara las ganancias por concepto de regalías y las comunidades son las últimas en recibir las migajas que caen de la mesa. Todo eso está debidamente analizado en el siguiente documento, el cual no surge de la mente iluminada de una sola persona, sino de las mentes iluminadas de miles de colombianos que habitan y viven los territorios, ahora reunidos en proceso constituyente como no sucedía desde los gloriosos años de la primera independencia.

Convocaron al evento: el Ministerio de Trabajo, la Unión Sindical Obrera (USO), La Universidad Nacional de Colombia. Con el apoyo financiero de Ecopetrol.





Para facilitar la comprensión por parte de los lectores de este blog, he querido realizar un resumen de las memorias, las cuales pueden descargar completas en el enlace adjunto.



Objetivo general

Contribuir desde el sector minero-energético a la construcción participativa y plural de una paz integral, estable y duradera, mediante iniciativas regionales en clave de país, cimentadas en la profundización de la democracia y la promoción permanente de la cultura de paz.


Objetivos específicos

- Promover la reflexión y deliberación de diversos sectores de la sociedad en torno a las dinámicas regionales que requiere Colombia para hacer sostenible la paz a largo plazo.

- Construir iniciativas en clave de paz, relacionadas con el modo apropiado de exploración, uso y usufructo de los recursos minero-energéticos.

- Aportar en la consolidación de la democracia y la construcción de una institucionalidad realmente participativa, como requisitos inapelables para el afianzamiento de la paz y el buen vivir de las comunidades.

- Convenir un mecanismo flexible, amplio, plural, participativo e incluyente que favorecerá una deliberación respetuosa, con enfoque diferencial y de género en torno a los ejes temáticos que la convocan.


El documento se divide en tres partes y una declaración final


Primera parte: Ejes temáticos que acompañan todo el recorrido

Segunda parte: ¿Qué ocurrió en las asambleas regionales por la paz?

Tercera parte: Culmina un recorrido y empieza otro

Declaración final

RESUMEN 

Presentación

En 1995, al calor de los diálogos entre la Comisión de DDHH de la USO y Ecopetrol, se creó el Programa de Desarrollo y Paz del Magdalena Medio, de allí nace, en agosto de 1996, Primera Asamblea Nacional por la Paz. Con tres objetivos específicos:


- Que se tratara la paz como política de Estado.

- La afectación mínima a las comunidades en medio del conflicto.

- Insistir en que gobierno y guerrillas dieran cumplimiento el IDH.

También se llegaron a acuerdos para que el sector petrolero y sus trabajadores fueran excluidos del conflicto entre guerrillas y gobierno central.

Pero todo esto quedó sólo en el papel, los años venideros le mostraron al país una de las facetas más oscuras de la guerra: el terror paramilitar y el terrorismo de Estado.

En 2012 se abre un nuevo ciclo de diálogos entre el gobierno central y la insurgencia de las FARC-EP. En 2016 se llega finalmente a un acuerdo de paz.


Primera parte: Ejes temáticos que acompañan todo el recorrido

Tres fueron los temas escogidos, capítulo 1 al 3:

- Política minero-energética

- Desarrollo regional y construcción de paz

- Cultura de paz y posacuerdo



1. Política minero-energética, petróleo para la paz

El consenso de Washington diseñó un modelo económico para los países latinoamericanos conocido como neocolonialismo.

Durante los gobiernos de Lleras Restrepo (1966-1970) y López Michelsen (1970-1974), gracias a las presiones de una corriente intelectual y de las insurgencias se estableció la ley 20 de 1969 y el decreto ley 2310 de 1974, que tendían a la nacionalización de los recursos minero-energéticos del país, con estos se permitió.

- La entrega a Ecopetrol, como empresa estatal, la administración del subsuelo y la concerniente a los modelos contractuales para su explotación.

- El incremento de las regalías y la participación del Estado en el negocio permitieron que el país tuviera una participación superior al 75% en la renta petrolera.

Pero tales cambios se dieron en medio de una ola mundial de nacionalización de los recursos energéticos y petroleros, como se dio en los países miembros de la OPEP. También en medio de una escasez de recursos energéticos en los potencias industrializadas y otros cambios geopolíticos como la independencia política y económica de Irán. Por lo cual fueron cambios de corta duración debido a la ofensiva de EEUU e Inglaterra principalmente, para abastecerse de petróleo y otros recursos vitales.

A partir del gobierno de Cesar Gaviria (1990-1994) comenzó la privatización de los activos estratégicos minero-energéticos del país. Se vendieron electrificadoras y las accione de Ecopetrol en Terpel, entre muchos otros malos negocios premeditados. Los gobiernos de Andrés Pastrana (1998-2002) y Álvaro Uribe (2002-2010) fueron aún más agresivos, la venta de los recursos energéticos estuvo acompañada por la venta de importantes activos de la industria nacional.

Con el gobierno de Pastrana el país perdió más del 20% de la renta petrolera. Luego en el gobierno de Uribe mediante el decreto 1760 de 2003 que crea la Agencia Nacional de Hidrocarburos, ANH, el país pierde casi el 100% de la participación en la producción, para quedar recibiendo un escaso 8% de regalías por concepto de explotación de petroleras extranjeras, principalmente de EEUU e Inglaterra.

Todo este desbarajuste en las finanzas de la nación ha intensificado la guerra y la retórica de la guerra. Además ha llevado a una descomposición social que ningún gobierno se ha molestado en atender, por el contrario, son sus causa. El deterioro medioambiental es alarmante, además no hay recursos para atender la recuperación de los ríos, bosques y biodiversidad. Esta industria petrolera genera más empleo a los extranjeros que a los colombianos. Todo ello bajo un modelo exclusivamente extractivista y acaparador, sin transferencia de tecnología ni conocimiento.

Se presenta entonces la urgente necesidad de replantear el modelo minero-energético del país, más ahora cuando se ha llegado a un acuerdo de paz y deben llevarse a cabos los cambios estructurales para que nuestra sociedad conozca otro tipo de vida alejada de la guerra y la miseria.

Para ello debe aprobarse una ley orgánica de hidrocarburos, que le devuelva a Ecopetrol, como empresa estatal, el 100% del control y la vigilancia sobre los recursos petroleros. Es necesario además suministrar a los colombianos un petróleo doméstico de precio preferencial. Restringir la explotación de las empresas extranjeras y liquidar la ANH, devolviendo a Ecopetrol la administración del subsuelo. Redefinir el tema y los montos de las regalías, en la actualidad de un 8% subirla a un 20% o más. Además destinar recursos por la venta del petróleo para la industrialización del país y la mejora del nivel de vida de los colombianos.


2. Desarrollo regional y construcción de paz

Cuando se habla de desarrollo regional, se hace referencia no sólo a la dimensión económica, sino también a la política, social, cultural, organizativa y fundamental al reconocimiento de la diversidad.

La construcción de la paz vista de esta manera tiene varios niveles: nacional, regional y local. Por ello es una tarea de diversos actores en diversos ámbitos.


3. Cultura y construcción de paz y posacuerdos

Las experiencias colombianas demuestran que las alternativas de construcción de paz gestadas desde la sociedad civil y las víctimas de la guerra, son alternativas tangibles y viables.

Es fundamental conocer los conceptos de: violencia directa, violencia cultural, violencia estructural, conflicto armado, conflicto interno, conflicto internacional, transformaciones no violentas del conflicto, derecho a la paz, cultura de paz. Todo ello desde la mirada de filósofos y científicos sociales.


Segunda parte: ¿Qué ocurrió en las asambleas regionales por la paz?

Capítulos 4 al 6. En las regiones y las subregiones los intercambios se hicieron alrededor de:

- Política minero-energética, en los balances de pobladores regionales

- Desarrollo regional y construcción de paz, vistos en las regiones

- Hacia un decálogo de ideas fuerza

- Constrcción, cultura de paz y posacuerdos


4. Política minero-energética, en los balances de pobladores regionales

Producto de los insumos aportados por los participantes a las asambleas regionales en demandas y propuestas.

Los pobladores establecen sus demandas en un nivel macro y un nivel micro. En el nivel macro se analizan los graves daños para el medio ambiente por la explotación desmesurada de recursos naturales, entre ellos el cambio climático, la deforestación y la contaminación de las aguas, el aire y los suelos, entre muchas otras.

En el nivel micro, las críticas en las Asambleas giraron alrededor de la nefasta subsistencia de las políticas neoconsecionarias implementadas desde 2003 por el entonces presidente y ahora senador Álvaro Uribe Vélez.

Cuadro de demandas





Memorial de agravios

Se considera memorial de agravios, pues las demandas en él no sólo son justas y necesarias, sino también legales, ya que se corresponden con la normatividad jurídica nacional e internacional. Las demandas se elevan al rango de exigencias a los gobiernos nacional, regional y local. En los siguiente puntos

I. Defensa del medio ambiente

- Minería ambiental y energías alternativas: dar cumplimiento al decreto 2811 de 1974.

1. Conocimiento y pedagogía ambiental: defensa del río Magdalena, no a la construcción de 19 hidroeléctricas en su curso por parte de Hydrochina.

2. Moratorias y legalizaciones exploración de recursos hídricos y energéticos


1. No asignar licencias ambientales hasta tanto no se realicen el inventario de las aguas subterráneas y fuentes hídricas en los territorios, para que sean protegidos.

Reactivar las mesas territoriales ambientales de responsabilidad social y laboral.

Se analice por medio de una comisión independiente la legalidad de los títulos y concesiones actuales.

3. Reparación por afectaciones en los procesos de explotación de recursos


4. Ordenamiento territorial y recursos


II. Participación y seguridad


1. Participación institucional: cumplimiento del artículo 44 de la ley 1739.

2. Protección y garantías: que cese la persecución a los mineros artesanales. Garantía a la consulta previa.

3. Consultas previas y rendición de cuentas: garantizar el derecho fundamental a la consulta previa e informada. Reconocer al campesino como sujeto social de derecho. Que Cerrejón y la ANLA presenten un informe sobre la realidad de la contaminación en la Guajira.


III. Responsabilidad estatal y empresarial


1. Reparación e indemnización: a familias desplazadas por proyectos hidroeléctricos, como Hidroituango.

2. Suspensiones y reglamentación de acciones empresariales: suspender el proceso de capitalización de Ecopetrol S.A. Redefinición con la ciudadanía de un nuevo precio para la gasolina.

IV. Satisfacción de las necesidades. 


Paz con justicia social: “que se nos cumpla el derecho constitucional que nos asiste de vivir en paz con justicia social”

Dado en la ciudad de Bogotá D.C. el 20 de noviembre de 2015. A doscientos seis años y en memoria del Memorial de Agravios presentado el veinte de noviembre de 1809 por nuestros padres fundadores ante las autoridades monárquicas de la corona española.


Más adelante se detallan
las propuestas se engloban en cuatro componentes principales:

- Lo ambiental

- La defensa del recurso y la empresa estatal

- Sobre el extractivismo

- Regalías





La asamblea propone una nueva política petrolera y energética alrededor de cuatro ejes principales

1. Una política o programa ambiental

2. Una política y/o programa de defensa de los recursos y respectivas empresas estatales

3. Una política y/o programa sobre el extractivismo

4. Una política y/o programa sobre las regalías y la misma renta


Se realiza una propuesta general denominada: hacia una política energética sustentable de la vida humana. Esta tiene varios objetivos así.

a. En el ámbito minero-energético, en general


1. Propiciar la transición energética

2. Institucionalizar mecanismos de participación, regalías e inversión social.

3. Construir una nueva mentalidad en las generaciones en formación.

4. Actualizar los escenarios energéticos en el marco de los posacuerdos de paz.


b. En el ámbito de los hidrocarburos

1. Minimizar impactos al medio ambiente

2. Destinar impuestos al carbono para financiar la transición

3. Impulsar la ley orgánica de hidrocarburos


c. Rutas de acción 


Se trata de rutas para de acción necesarias para validar tanto el Memorial de Agravios, como la propuesta minero-energética alternativa. Porcentualmente se definieron las acciones así

- La participación, 32%

- La movilización, 29%

- Formación e información de la política y su estado, 24%

- Apoyo al proyecto de ley de la Unión Sindical Obrera, ley orgánica sobre hidrocarburos, 15%

Cada una de estas acciones se divide a su vez en acciones más puntuales. Me gustaría decir que este blog puede inscribirse en la acción de formación e información.



5. Desarrollo regional y construcción de paz, vistos en las regiones


El documento centra su atención en diez ideas-fuerzas (o soporte argumentativo del eje) que proceden de los encuentros. Nueve elementos de diagnóstico y cinco propuestas, propiamente dichas, articuladas en cinco materias de reflexión. Escribiremos sólo las propuestas.

1. Agua y medio ambiente

2. Planes de desarrollo territorial

3. Planes locales y alternativos de paz

4. Presupuestos participativos para la paz

5. Paz y derechos fundamentales


Cada una de estas cinco materias se amplía en el documento original disponible para descarga. Además se definen seis rutas de acción que giran en torno a:


- El fortalecimiento de lo organizativo civil

- El estructuramiento de agendas reivindicativas

- Los liderazgos sociales

- La construcción de una institucionalidad alternativa y procesos de desarrollo autónomos

- La reforma rural integral, la reforma urbana integral

- La armonización de los sectores público y privado.


6. Construcción, cultura de paz y posacuerdos

Para no agotar a nuestros lectores con una lista tras otra, diremos a modo de conclusión de este capítulo que la paz son cambios. Citaremos además una frase contenida en el documento dicha por uno de los asistentes a una asamblea subregional en Magangué. “Lo más importante de esta Asamblea es que nos sirvió de excusa para reunirnos, después de tanto tiempo donde no nos reuníamos por miedo, ésta ha sido una excelente oportunidad para vernos y hablar de nosotros” Ese miedo al que se refiere son la violencia directa, estructural y cultura impuesta en Colombia desde el último siglo por la clase dominante nacional y extranjera.

En este capítulo también se detallan los cambios que deben darse en el país para que haya una verdadera paz, abarcan desde la educación y el derecho a la protesta social, hasta el cambio de la doctrina militar. Sin embargo no las ampliaremos dada la temática específica de este blog: la energía.



Tercera parte: Culmina un recorrido y empieza otro

Después de nueve meses de trabajo en las regiones con las asambleas correspondientes, que entregaron sus debates y propuestas, en noviembre de 2015 tuvo lugar en Bogotá la Asamblea Nacional por la Paz.

En el capítulo 7, tienen lugar las palabras de los convocantes: la Universidad Nacional de Colombia, el Ministerio de Trabajo y la Unión Sindical Obrera.


En el capítulo 8, se encuentran los saludos de las entidades invitadas entre ellas:


- La embajada de Suecia en cabeza de Pontus Rosemberg

- La embajada de Noruega, a cargo de Lars Vaagen

- La oficina del Alto Comisionado de la ONU para los DDHH, a cargo de Ana Ferrer

- La Pastoral Social, a cargo de Mons. Héctor Fabio Henao

- Delegación de iglesias y otras espiritualidades, a cargo de Rev. San Miguel

- El PDA, a cargo de Clara López

- Integrantes de los movimientos sociales, Marylén Serna

- Delegado de las FARC-EP, Pablo Catatumbo

- Delegado del ELN, Pablo Beltrán


En el capítulo 9 y 10, se analizan las propuestas y se agrupan en temas. En síntesis son las propuestas expuestas anteriormente, aunque ampliadas y complementadas. Invito a los lectores dirigirse directamente a la fuente.


Declaración final, apartes

“Medidas como el alza en las tarifas de energía y la anunciada reforma tributaria lo único que harán es agravar la ya menguada economía familiar.”

“Se requiere una nueva política petrolera y minero-energética en el escenario de una Colombia del siglo XXI. Se necesita que incluya una política ambiental, un programa de defensa de los bienes naturales y de las respectivas empresas estatales y una política sobre regalías y la misma renta. Por eso, la Segunda Asamblea Nacional por la Paz acoge la propuesta de la USO de un proyecto de Ley Orgánica de Hidrocarburos.”

“La Asamblea orienta la creación de una Mesa social minero-energética por la paz, que desarrolle los puntos reivindicativos a conseguir de manera inmediata, pero con propuestas de largo plazo con cambios en la legislación de la política minero-energética. El tránsito de un escenario de diálogo y reflexión, a otro de incidencia significativa en la agenda pública del sector minero-energético requiere de la articulación entre plataformas de la sociedad civil que compartan la apuesta por que este sector sea incluyente y se comprometa con el desarrollo humano integral, la equidad, la preservación socioambiental y la paz de Colombia”

“Salimos de aquí con el compromiso de convertirnos en activistas de 24 horas en la construcción de la paz, de manera que el pueblo colombiano se erija como un gran protagonista de las transformaciones democráticas para un nuevo país.”


A modo de conclusión


Como vemos el sector minero-energético e industrial del país ha venido en una dinámica de agravamiento debido a las políticas regresivas desde 1990 con los sucesivos gobiernos de Gaviria, Pastrana, Uribe y últimamente Santos, quien no ha hecho nada para cambiar esta situación, excepto la Ley 1715 de 2014. Esto ha creado una de las sociedades mas inequitativas del mundo según datos de la ONU, teniendo en cuenta además que los recursos energéticos son de vital importancia en la época contemporánea. Esto no es un problema menor dadas las presiones a las que se ven sometidas las naciones no industrializadas para que vendan a un precio irrisorio su carbón, petroleo, y gas, además de sus empresas hidroeléctricas, lo cual engendra innumerables problemas que hoy conocemos muy bien en Colombia. 


Ahora que se han firmado los acuerdos de paz, poniendo fin a una de las ultimas guerras civiles de nuestro país y que duró mas de 60 años, es necesario dar comienzo a los cambios estructurales que la sociedad necesita. En este blog por ahora nos ocuparemos de hacer llegar esta información al mayor número de personas posibles, luego ya veremos qué acciones tomar. Podemos citar aquí la frase de Descartes: “Pienso, luego existo”. Una tarea como esta sólo puede ser emprendida al cabo de grandes acuerdos colectivos, la segunda Asamblea Nacional por la Paz es un formidable ejemplo de lo que puede lograr este pueblo colombiano que anhela la paz y la justicia social.







Territorios con energía construyendo paz para nación, memorias de la Segunda Asamblea Nacional por la Paz Territorios con energía construyendo paz para nación, memorias de la Segunda Asamblea Nacional por la Paz Reviewed by Ecovoltios Energía on abril 02, 2018 Rating: 5

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